Los ejecutivos de hoy en día se enfrentan al reto
de mejorar la rentabilidad de sus negocios, buscando ser más flexible, reducir
costos y saber la forma de responder a las amenazas que se presenten en sus
organizaciones; por lo tanto, consideran en sus iniciativas de negocios la
utilización de servicios tercerizados, que agilicen y
economicen los procesos productivos para el cumplimiento eficiente de los
objetivos y metas corporativos, de tal forma que puedan concentrarse en sus
negocios.
El outsourcing es una
tendencia que ha formado parte importante en las decisiones administrativas de
los últimos años en todas las empresas a nivel mundial.
Es una técnica innovadora de administración, que
consiste en la transferencia a terceros de ciertos procesos complementarios que
no forman parte del giro principal del negocio, permitiendo la concentración de
los esfuerzos en las actividades esenciales, a fin de obtener competitividad y
resultados tangibles.
Alejandro Floreán,
gerente del Programa de Investigación de Tecnologías de Información y Mercados
Verticales de IDC México, explicó que outsourcing es
una estrategia muy útil y rentable en virtud de que permite a las empresas
contar con soluciones robustas que les apoyen en el manejo de sus procesos sin
tener que invertir recursos que, en muchas ocasiones, son escasos.
El outsourcing puede ser
muy extenso o limitado, dependiendo de los servicios y del contrato que se
firme. Por ejemplo, una empresa puede tercerizar para
el manejo de su red, para la atención a sus clientes o un centro de datos.
"El servicio tercerizado es tan ambicioso como
el cliente desee y el proveedor acepte, ya que a veces se pueden presentar
incompatibilidades entre ambos y esto se detecta desde que se efectúa la
contratación. Por esta razón, es muy importante conocer la misión, la visión y
el perfil del proveedor de Servicio que estará a cargo del outsourcing",
precisa Floreán.
Los beneficios de la
tercerización radican en:
•
Permitir
a las empresas responder con rapidez a los cambios del entorno, considerando
las condiciones competitivas, teniendo al alcance lo mejor de la tecnología.
•
Olvidarse
de la actualización, ya que el proveedor de servicio es el responsable de actualizar
sistemas, procesos y equipos, para que la empresa no se preocupe por quedar
obsoleta.
•
Aumentar
la flexibilidad de la organización y disminuir sus costos fijos.
La importancia de la tercerización radica en que
ésta intenta concentrar los esfuerzos de la compañía en las actividades
principales del giro del negocio. De esta manera, otorga mayor valor agregado
para los clientes y productos mediante agilidad y oportunidad en el manejo de
los procesos transferidos, una reducción de los tiempos de procesamiento e
inclusive, en la mayoría de los casos, una reducción de costos y de personal,
así como una potencialización del talento humano.
Este tipo de tendencias, reitera Floreán, son parte de la madurez del mercado ya que
evolucionan de la tendencia de reducción de costos, a la de convertir en
herramientas estratégicas y de impacto de negocio los sistemas de información
basados en una estrategia de outsourcing.
La tercerización es un área en crecimiento y México
todavía está muy concentrado en la gran empresa. De hecho, en los próximos
meses y años, las empresas grandes generarán los principales contratos de
tercerización. "Se estima que el valor del mercado de outsourcing
en México, para 2005, será de 357 millones de dólares", enfatizó Floreán.
En México las tendencias se han concentrado más en
la parte de reducción de costos y son sólo algunas las empresas que ven en el outsourcing una alternativa para generar conocimiento y
ventajas competitivas. La madurez del outsourcing, en
general, está permitiendo que los clientes confíen más en sus proveedores en el
manejo de sus procesos de negocio.
Cada día existen más iniciativas por parte de los
proveedores, dirigidas a la mediana empresa y algunos sectores como el
gobierno, que está evaluando al outsourcing para poder
hacerse de activos y de eficiencia operativa.
Asimismo,
las PyMEs son un sector que es impulsado con mayor
fuerza hacia el desarrollo por los grandes corporativos; servicios como
infraestructura, almacenamiento y hosting son comunes
y accesibles a las pequeñas y medianas empresas.
Para que una empresa contrate servicios de Outsourcing tiene que:
- Conocer profundamente su
negocio y sus necesidades.
- Tener claridad en ambas
partes tanto como cliente y como proveedor, y saber qué ofrece éste en
cuanto a servicio.
- Analizar la flexibilidad en
el contrato.
- Medir el desempeño con base
en métricas e instrumentos.
- Tomar en cuenta el tiempo,
la elaboración de contrato y la capacidad de entrega del proveedor.
En
conclusión, Floreán añadió que la tercerización es el
segundo paso de la tecnificación de las empresas; es decir, no se puede acceder
a un esquema de outsourcing, salvo que se tenga una
cultura informática muy alta y una infraestructura previa que lo justifique. Es
decir, debe existir una operación de sistemas lo suficientemente grande.
"Por ello, poco a poco veremos que las iniciativas permean a empresas
pequeñas y medianas”, puntualizó.